La Navidad no tiene que hacerte feliz. Y está bien.
Este diciembre, si sientes un vacío raro en el pecho, si prefieres aislarte o si esa pregunta incómoda te persigue… no estás roto/a.
Tu cerebro está procesando: → La presión de “deberías ser feliz ahora” → Recuerdos que se activan sin permiso → Menos luz = menos serotonina.
Esto tiene nombre: depresión blanca. Y tiene solución 🤍
No se trata de forzar la alegría. Se trata de:
✓ Bajar la expectativa
✓ Aceptar cómo te sientes
✓ Buscar luz (literal: 20 min al día)
✓ Conectar con quien realmente te importa.
Sentir es válido. Ser feliz es tu derecho. Pero no tiene que ser ahora, ni tiene que ser como los demás esperan.
¿Te pasa esto en Navidad? 💭

