¿Tienes ganas de portear, pero te da miedo que se acostumbre a estar pegado a ti? Estás a punto de resolver todas tus dudas y descubrir sus grandes beneficios a nivel neurológico, físico y emocional.

Ahora que eres mamá, parece como si te hubieras sumergido en un mundo paralelo. Ves cosas en la calle o en internet que antes no hubieran captado tu atención; una de ellas puede ser el porteo. ¿Has visto a alguna mamá cargando a su bebé con fular o mochila? ¿Te has preguntado cómo lo hace, dónde lo consiguió, si es complicado? Todas estas inquietudes (que no sabías a quién preguntar) son compartidas por muchas mamás y papás, y aquí vamos a abordarlas.

Antes que nada, ¿qué es el porteo? Es el arte de cargar a tu bebé con ayuda de una tela o un portabebé diseñado específicamente para ese propósito. Y al hablar de cargar a un bebé, seguramente te llega a la mente lo que mucha gente dice a tu alrededor: “No lo cargues tanto porque lo vas a acostumbrar a los brazos”. Si esto te preocupa, puedes quedar tranquila que es imposible hacerlo: la naturaleza ya lo hizo por ti.

Todo bebé está programado genéticamente para buscar y pedir la seguridad que los brazos de su mamá le brindan; es parte de la naturaleza humana. Nuestra especie está diseñada para que las crías estén cerca de la madre y lo comprobamos principalmente por las siguientes características:

  1. La cantidad de grasa de la leche materna es muy baja, por lo que se digiere rápidamente y son necesarias tomas muy seguidas.
  2. Tenemos una necesidad de contacto equivalente en importancia a la necesidad de alimento.
  3. Nuestra falta de madurez al nacer nos hace la especie más dependiente de todo el reino animal.

 

¿Qué beneficios da cargarlo así?

El primer instinto que un bebé debe cubrir es el de supervivencia. Si se siente desprotegido, gastará toda su energía llorando para que alguien lo ayude a sentirse seguro. Esta energía debería estar siendo aprovechada en el desarrollo o el aprendizaje. Es por esto que diversas investigaciones en neurociencias han demostrado que los bebés que sufren estrés constante muestran retrasos en el desarrollo.

Cuando un bebé es porteado, este instinto está cubierto: entra en un estado llamado “alerta tranquila”, donde toda su energía se utiliza para captar el mundo a su alrededor. Por eso, los bebés porteados son más inteligentes.

Conoce más beneficios del porteo para tu bebé:

A ti también te beneficia:

 

¡Qué modernidad! Antes no había eso

El porteo no es nuevo, ni es exclusivo de alguna cultura. Estamos hablando de sabiduría ancestral que se perdió en la era moderna.

Fue a finales de los años setenta cuando comenzó a retomarse en Alemania, recobrando fuerza primero en Europa y luego migrando al resto del mundo.

 

¿Cuál es la forma adecuada de portear?

¿No le hace daño ir con las piernas tan abiertas y no va incómodo? Más de 30 años de investigación científica confirman no sólo que esa es la posición óptima para el desarrollo de los huesos de cadera y espalda, sino también la más cómoda.

Pregúntate cómo preferirías tú pasar una hora de tiempo: ¿colgando de un arnés o cómodamente sentado en una hamaca profunda? Esa es la diferencia entre un portabebés ergonómico y uno que no lo es. No sólo es lo correcto para su desarrollo, también es cómodo para ambos.

posicion-ergonomica

 

¿Cómo elijo un portabebé adecuado?

Busca uno que respete la posición ergonómica. Hay varios tipos:

 

Lo intenté todo, pero a mi bebé no le gustó

Tu bebé siente todo lo que tú sientes. Es normal que una mamá por primera vez en el porteo se sienta ansiosa o temerosa mientras intenta el amarre. Tu bebé recibe esta tensión y lo manifiesta. Trabaja en esas emociones y verás que las cosas cambian.

Procura hacerlo cuando tu bebé ya esté alimentado y limpio; si no, llorará para pedir comida o cambio de pañal. También llega a influir que el amarre no vaya bien ajustado, por lo que podría llorar al sentirse inseguro.

 

¿Dónde aprendo a usarlo?

Puedes seguir instrucciones en los videos de internet o consultar a una asesora de porteo que esté cerca de ti. No es complicado; como todo, es una habilidad que mejora con la práctica.

Te recomendamos esta página web con tutoriales en video: https://goo.gl/IgtM0H

¿Cómo sé si lo estoy haciendo bien?

Cuando acabes tu amarre, debes comprobar lo siguiente:

 

Vía: Mamá por primera vez

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